Elio Montiel
Elio Montiel

Hablaba con mi amigo Momo sobre la sustentabilidad, palabra que al parecer, acomodaticia, se utiliza para “sostener” la idea o la razón de algo, que por factura goza de grandes seguidores, propiciadores, apoyadores,  sustentadores,  además  de la cualidad de la multi-contextualidad. En otras palabras cualquier cosa puede ser precedida por ese adjetivo que parece contener en su fuero, la capacidad de hacer posible absolutamente todo lo que adjetive.
Lo cierto es que todo lo potencialmente sustentable, de una manera profundamente esperanzadora pareciera garantizar la dicha y felicidad de todo aquel y aquello asociado a tal proceso “sustentable”. Claro está que en la carrera de hacer cualquier cosa “sustentable” se olvidan de la sustentabilidad  de los valores (de entre muchas otras cosas), que solo puede ser lograda, mediante una educación “sustentable” que es a la par “poco critica y realmente formadora”, el sentido “sustentable” del respeto al otro y al entorno, y aun más las sustentabilidad del sentido de humanidad, cosa que al parecer no nos identifica mucho como especie en la actualidad.
Hoy hablamos de economías “sustentables”, modelos que buscan un desarrollo integrador de objetivos económicos, sociales y medioambientales, que se basan en la indiscutible y clara posibilidad de que lo que genere tal economía no pueda ser “sustentable” en el tiempo porque la sustentabilidad de ella depende de procesos, patrones, políticas o modelos, “sustentables” que acaban con dicha sustentabilidad. Por ejemplo, Sustentamos la economía turística sobre el deterioro y el daño continuo del medio ambiente natural. Se hace un espectáculo turístico de la destrucción del Glaciar Perito Moreno  o de la poca consciente explotación de recursos naturales para satisfacer la demanda turística. Una economía basada en la explotación de aquello que permitirá la sustentabilidad de la vida, en otras palabras construimos caminerías para fotografiar la vida que próximamente será insustentable.  Eso es tan sólo un ejemplo.
Ni hablar entonces de la explotación agrícola  sustentable o de la sustentabilidad de la modificación genética de las semillas o de los animales en nombre de la sustentabilidad alimenticia. La Humanidad es el “Objetivo Sustentable Primordial” sin embargo hoy día la criminalidad parece ser lo más sustentable. Hablo de carreras armamentistas sustentables, guerras sustentables, delincuencia sustentable, hambre sustentable y un ciclo de pobreza sustentable cada vez más pernicioso, todo en pro de una seguridad mundial sustentable entre otros tópicos que no se distancian del adjetivo en cuestión.
La pregunta inmediata es ¿Para quién es la sustentabilidad  X? ¿A quién beneficia la tal sustentabilidad  X? Generalmente el concepto sobre sustentabilidad en cualquiera de los tópicos que se adjetivise, concluye que es para las generaciones actuales (garantía de sobrevivencia de la especie humana) y las futuras (garantía de supervivencia humana). Grandes preguntas quedan sin respuestas sustentables, quizás porque el sustento no tienen que ver exactamente con beneficiar la especie sino a un claro sector de la especie.

En efecto, lo único que no pareciera ser sustentable es el humanismo, nadie quiere invertir en ello, pero quieren recibir todo lo humanamente posible para ser felices, porque la felicidad también puede ser “sustentable” sin embargo cómo puede ser algo sustentable cuando nace de lo fallido e incorrectamente sustentable. No dudo le dije a mi amigo Momo que seguramente habrían grandes y buenas intenciones en la sustentabilidad empedrando el camino hacia el abismo.

Elio Montiel

Blog: pildoraspdcm.blogspot.com

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